Adiós Neal Adams, uno de los grandes del cómic

El artista neoyorquino, que revolucionó el mundo del cómic en los 70, falleció esta semana a la edad de 80 víctima de una sepsis.

Neal Adams pasa por ser uno de los mayores talentos del cómic, maestro en el dibujo, proporcionó una visión más oscura y pegada a la realidad del superhéroe clásico. Está considerado como uno de los referentes del mundo de las viñetas y talentos como Frank Miller o Bill Sienkiewicz se cuentan como discípulos suyos. Además, fue uno de los grandes luchadores por los derechos de los artistas en una batalla desigual contra las grandes editoriales.

El pasado jueves a los 80 años de edad el artista falleció a consecuencia de las complicaciones derivadas de una sepsis. Durante más de 50 años se dedicó al mundo del cómic, la publicidad y la ilustración, aunque sus inicios no fueron fáciles. Nacido en Nueva York a principios de la década de los 40 (15-6-1941) siempre tuvo claro que quería dedicarse a la ilustración, se formó para ello en la School of Industrial Art in Manhattan. Tuvo un primer acercamiento a DC a finales de la década de los 50, pero fue rechazado por Joe Simoon, al que no convencieron sus cuatros páginas de The Fly. Así que se dedicó a hacer tiras cómicas para Archie’s Joke Book Magazine a la vez que compatibilizaba trabajos como ilustrador publicitario en la agencia Johnstone and Cushing.

A pesar de esa primera negativa los trabajos de Neal Adams llamaron la atención en DC a finales de los 60, su estilo realista con un perfecto dominio de la anatomía, le convirtieron primero en ilustrador de portadas de la editorial. Más tarde se le darían historias de relleno hasta que por fin se hizo cargo de su primer gran título, Deadman Strange Adventure, que fue todo un éxito.

A partir de aquí su carrera fue en ascenso y se consagró a mediados de los 70 con su revisión de Batman, que se adelantaba casi diez años a la revolución que sufrió el mundo del cómic a mediados de los 80. Adams dibujó un nuevo héroe más oscuro y humano, muy diferente del que hasta ese momento se veían en las viñetas, además su influencia no solo alcanzó a Batman sino que creo un nuevo imaginario de villanos: Ra´s Al Ghul (Batman #232) y su hija Tailia fueron una creación suya junto a Dennis O’Neil; además le dio una perspectiva al Joker, presentándolo como el psicópata que ahora mismo conocemos.

De su etapa en DC hay que destacar su obra Superman vs. Muhammad Ali, uno de los primera grandes éxitos de la mercadotecnia en el mundo del cómic y que publicado en gran formato como una solo entrega en All-New Collectors’ Edition #56 (1978) . La iniciativa, de la que formó parte el mismo Don King, fue todo un éxito y volvió a reunir a la pareja Dennis-Adams, aunque en esta ocasión los lápices de Adams estuvieron muy por encima del guion.

Pero Neal Adams no fue siempre un artista orientado a las ventas, sus obras en DC tuvieron por primera vez un marcado carácter social, enfrentándose a problemas como el racismo, las drogas y la deshumanización producto de una civilización urbanita que por entonces eran obviados en el mundo de las viñetas. En este aspecto es notable su trabajo en Green Lantern/Green Arrow ofreciendo una visión más cruda de una sociedad que vivía aún traumatizada por la guerra de Vietman.

Adams también trabajó para la competencia, Marvel, haciéndose cargo de colecciones de primera línea como Los Vengadores o La Patrulla-X, pero aquí su herencia destaca más en la parte artística que en la creativa. Participó en uno de los grandes hitos de la historia de Avengers, La Guerra Skrull-Kree y formó de nuevo pareja creativa con Roy Thomas en La Guerra de los Mundos.

Si Adams es una figura querida y respetada en la industria del cómic no ha sido solo por su enorme talento, el neoyorquino fue uno de los pioneros en la lucha por los derechos de los autores. Abanderó una rebelión fallida contra las cláusulas que imponían las editoriales a guionistas y dibujantes, pero consiguió, junto a figuras como Jack Kirby o Alan Moore que las compañías devolviesen los originales a sus creadores y así estos obtuvieran una nueva fuente de ingresos. Fundó junto a Stan Lee The Academy of Comic Book Arts, con este objetivo, pero el editor de Marvel tenía en mente una institución más al estilo de la Academia de Hollywood y sus destinos se separaron.

A finales de los setenta formó su propio estudio de arte, Continuity Associates, con Dick Giordano como socio, sacando varios títulos: Crazyman, Urth 4, Zero Patrol, Valeria, Cyberrad, Samurre y «Revengers»

Adams, que se ha mantenido en activo hasta su muerte, ha sido un referente para los mejores artistas del cómic actual. Frank Miller ha reconocido tanto en él como en Kirby a dos de sus grandes maestros y Bill Sienkiewicz, sobre todo en sus primera etapa, es su discípulo más aventajado en un estilo de dibujo que rozaba la perfección. Su absoluto dominio de la anatomía y de la estructura de la página lo ha convertido en uno de los mayores artistas del noveno arte.

Fuente: Meristation