One Piece: ¿Luffy derrota a Kaido?

(Atención: este artículo contiene spoilers del manga. Si no vas al día, sigues sólo el anime o no quieres destripes, no sigas leyendo).

Exterior. Día. En lo alto de una montaña de Punk Hazard. En medio de una tormenta de nieve. “Sólo hay dos maneras de sobrevivir en el Nuevo Mundo. Puedes unirte a uno de los Cuatro Emperadores… o puedes intentar convertirte en uno. Y tú a mí no me pareces de los que siguen órdenes”. Esas palabras de Trafalgar Law fueron el principio de todo. Pronunciadas un 21 de mayo de 2012, por entonces estábamos en el capítulo 667 del manga de One Piece.

“¡Claro que no!”, contestaba Luffy. “¡A mí me gusta ser capitán!”, decía. En ese momento y como si hubiera previsto la respuesta, Law sonreía y daba comienzo al arco argumental más largo toda la obra. “Entonces formemos una alianza. Juntos quizás tengamos una oportunidad. Tengo un plan para derrotar a uno de los Cuatro Emperadores”.

 Una semana después de aquel diálogo, un 28 de mayo de 2012, Eiichiro Oda publicaba el capítulo 668 de One Piece en la revista Weekly Shonen Jump. Se titulaba “Alianza Pirata” y en él Luffy se comprometía a ayudar Law a acabar con Kaido, Rey de las Bestias, el pirata más fuerte del Nuevo Mundo. Hoy se cumplen 10 años de aquel momento y, casualidad o no, hoy ha sido el día elegido por Oda para hacer triunfar a la Alianza Pirata. Hoy, exactamente una década después, Luffy ha sido proclamado vencedor de su batalla con Kaido.

 

Habrá quien lo considere una coincidencia, pero… ¿en el capítulo 1050? ¿Justo en una cifra tan redonda? ¿En el día exacto? ¿Viniendo la semana pasada de un descanso voluntario por parte del autor? Sabemos que cuesta creer que Oda planifique con semejante antelación y que cuide detalles tan insignificantes, pero…

 En el fondo, así es One Piece. Una serie con la que no importa cuántas fotos y chinchetas pongas en el corcho de tu habitación, ese en el que no dejas de unir las cosas con cordones de colores para trazar conexiones y conspiraciones a cada cual más ridícula. Da igual cuántas veces repases la obra y cuántas teorías leas. Siempre habrá una persona que le ha dado más vueltas que tú. Una persona que va varios pasos por delante, que te sorprende cuando lo creías imposible y que encima hace parecer todo planeado. Su autor.

“Desafió a la Marina y a los Cuatro Emperadores por sí solo. Fue capturado 18 veces y sentenciado a muerte en 40 ocasiones. Cuando lo ahorcaron, la soga se rompió. Cuando lo enviaron a la guillotina, la cuchilla se hizo pedazos. Cuando lo sentenciaron a morir empalado, la lanza se quebró bajo su peso. Hundió nueve barcos prisión gigantes. Nadie puede matarlo. Ni siquiera él mismo”. Así presentó One Piece en su día a Kaido, Rey de las Bestias, el pirata más fuerte del Nuevo Mundo.

Kaido ha sido siempre un temible rival para Luffy. Un personaje que parecía capaz de lo imposible. Estamos hablando de un pirata que intentó suicidarse saltando desde Skypiea, la isla del cielo, pero que apenas se hizo un par de rasguños con la caída. Un pirata que nunca ha perdido una pelea uno contra uno. La recompensa más alta tras las de Gol D. Roger y Barbablanca. El asesino de Kozuki Oden. Un monstruo capaz de transformarse en dragón y que combate borracho contra sus enemigos para ver si así se iguala un poco la balanza. Un tipo que ha tumbado cuatro veces a Luffy antes de que éste, ahora sí, le haya tumbado. 

Tras recibir el último ataque de Luffy, la Pistola del Dios Mono, esa especie de puñetazo gigante fruto del gear 5, Kaido ha quedado noqueado y se ha hundido en lo más profundo del mar. Esto, que ya sería bastante letal para cualquier usuario de una fruta del diablo (recordemos que no pueden nadar), viene encima acompañado de un peligro extra. En Wano se encuentra el Monte Fuji, es decir, un volcán, y por tanto en lo más hondo de sus aguas hay una cámara subterránea de magma. Es justo ahí a donde han ido a parar Kaido y Big Mom. Ambos han sido calcinados y han muerto en una erupción volcánica submarina. O eso parece a simple vista. Con Oda nunca se sabe.